El Color del Cielo
Texto íntegro de la Máquina de Escribir. Seguimos escuchando, seguimos sintiendo… Esta semana El Color del Cielo.
Hola de nuevo,
Te cuento el próximo tema de “La Máquina de Escribir”: EL COLOR DEL CIELO. De nuevo Joaquín ha planteado este sugerente tema. Tantos colores como días, tonalidades, degradados, nubes cursis de postal, cielos estrellados. Azules intensos, naranjas, escarlatas, grises, negros… El secreto del color azul del cielo esta relacionado con la composición de la luz solar -integrada por los distintos colores del arco iris- y con la humedad de la atmósfera, pero no es eso lo que nos interesa. Lo que Joaquín quiere es que creemos imágenes, que recordemos momentos, que hagamos literatura sobre el color del cielo.
Un abrazo,
Mayo 13, 2008 a 6:23 pm
En esta calma de añiles y escarlatas,
pasan, a través de los filtros del tiempo y la distancia,
delicados recuerdos de cristal.
Esas tardes de seda en que caíamos,
la raíz que se perfila;
están aquí, donde la comparación nos ata,
sencillos e inmaduros.
Si se perdieran de repente los colores, los aromas y las transparencias,
habríamos de decirlo todo de nuevo.
De la misma forma, transparente,
en que quedaron guardados en una parte desconocida de nuestro cuerpo.
De la misma manera en que pensamos retenerlos para decir que todo permanezca como el segundo anterior,
y sin embargo enriquecido por estas luces anaranjadas.
Existe un calor y una alegría
en los baños de tristeza a los que nos sometemos a veces;
se empaña el alma de vaho
con ese ir y venir enigmático de la melancolía,
con ese tono difuso del atardecer en otoño.
Mayo 14, 2008 a 5:40 pm
Hoy el color del cielo me recuerda a las tardadas frente al hogar, con almendras y vino quemado; propensas para verter historias, ilusiones y amarguras de la vida del campo. De como será la cosecha y de cuántas veces tendremos que mirar al cielo hasta que llege el día de la cosecha. Este día me recuerda a la ternura del discurso de aquel agricultor de mi pueblo, te contaba tantas epopeyas que tornaban el cielo de cualquier color imaginable. Por ello y mirando este cielo de hoy, me acuerdo de ese agricultor y de tantos de ellos que conocen y hablan a menudo con él. Por ello muchas gracias por vuestro esfuerzo en la vispera de vuestro patrón. No rebles.